1 sept. 2007

Ground Zero - Beginning


La noche era joven, tanto Alex, un chico Australiano que estaba pasando unos días en casa, como yo, un loco que se apunta a un bombardeo acabábamos de entrar al local, LoveBall una de los mas reconocidos eventos de sucesivas fiestas enfocada al publico homosexual a nivel internacional, los mejores DJ de todo el mundo forman parte de ella y esta, ya era la ultima, se celebraba en el teatro Apolo.

Multitud por todas partes dando una sensación de estar rodeado de todo el entorno, la gente a su alrededor, los palcos de la parte superior, los gogos en el escenario el cual se sitúa por encima de la linea de visión de cualquier persona, asimismo los palcos laterales, inferiores como superiores, ellos ya cierran el conjunto, todo causar una única masa alrededor de cada persona que envuelve a cualquier persona que se adentrara en allí.

Un palco lateral cuasi vació es el punto principal de fondo se ve el escenario a la misma altura mientras que la gente como mareas se ven en la parte inferior, la pista central esta llena por una multitud de gente variada pero aun no esta aun no rebosa.

El chico Australiano estaba inquieto e impaciente, desde que entramos una vez ya situados en unos de los palcos inferiores laterales, el acecha a la masa, mas preocupado de si ve a cualquier "conocido" o presa, que de disfrutar la música. Los Red hot Chilly Pepper y "Other Side" resuena en la sala a medida que le arrastro al centro de la multitud no aguanto mas su actitud tan pasiva, mientras le cojo la mano, le grito que disfrute de la música y el ambiente, que la gente y sus "amigos" ya aparecerán a medida que la noche avance.

Ligeras miradas desde una pareja de desconocidos a nuestro lado, es inevitable, cuento los minutos hasta ver como uno de ellos, da finalmente el paso adelante por entrarle a Alex, el cual ni corto ni perezoso usa sus encantos para en menos de 15 segundos introducir su lengua en la boca, del que sera por un rato su "amigo de la noche" mientras observo como transcurren los acontecimientos, me dejo llevar por la música y a medida que esta avanza Alex se aleja a las mesas de los laterales para fraternizar con su nuevo amigo, mi sed aumenta.

En medio de la multitud esbozando una sonrisa picara observo de reojo los acontecimientos, al principio Alex se sitúa en frente mio pero a medida que profundiza en la garganta del chico desconocido, este se va desplazando mas y mas hacia mi izquierda hasta acabar sentado en una de las mesas que hay a mi izquierda a unos diez metros de mi. Empiezo a pensar que es hora de que yo me de una vuelta por el local y una cerveza a mi cuerpo tampoco le iría mal.

Atravieso la multitud buscando la barra que vi al entrar para descubrir que tengo que encontrar una segunda barra, en la cual, me cambiaran mi dinero mortal, por dinero LoveBall, el cual me da acceso a todo el alcohol del local. El camarero de la primera barra gentilmente me indica como llegar a la Meca del alcohol y como buen iman, me repite que me guardara mi sagrada cerveza hasta que regrese de mi peregrinación, lo repite a medida que me guiña el ojo de simulando una agradable complicidad.

Observo el gentío, el local empieza a estar lleno, el aire comienza a ser denso, los finos olores de colonias de mas de 120€ desaparecen por culpa del desenfreno de mas de quinientos cuerpos semi desnudos, testosterona 1 Calvin klein 0. Busco una ruta, mis pies se ponen en marcha hacia la barra a medida que mis ojos se pierden sin un rumbo fijo, a medida que subo los escasos escalones mi vista logra alcanzar la cola para obtener el tener el dinero de amor, quienes lo controlan son un chico y una chica que entre risas y bromas aguantan la muchedumbre agolpada frente a ellos, por suerte son eficiente y la cola avanza rápidamente.

A pesar de ello no puedo evitar perderme en mis pensamientos, va a ser una noche muy larga y posiblemente aburrida, ya estoy andando a la deriva en un local lleno de gente la cual veo cada fin de semana y de la cual estoy harto...-"Una cerveza!!" grite, me había atontado, pero mi instinto de supervivencia que me lleva al alcohol me saca de las pajas mentales, ya tenia poder, el acceso a una cerveza bien fría...la necesitaba.

Mientras bajaba las escaleras, miraba concienzudamente para no pisar a nadie, calzar un cuarenta y siete es una gran responsabilidad, si destrozas el pie de alguien luego un servidor luego se siente culpable. Al levantar la mirada, mi espiración se paro, un chico musculado pero de una manera moderada de una altura similar a la mía resplandecía con su cadena dorada acabada en una cruz de interior de jade y su camiseta blanca colgando de un lateral de su tejano. Lucia su mejor sonrisa, descarada, con una mirada inocente, el observaba la sala pero dada la proximidad lance mi mejor sonrisa y seguí adelante, al volver la vista para obviamente apreciar mejor su trasero, me encontré con su mirada correspondida en toda regla, la ignore, seguí adelante unos pasos, al volverme, la mirada seguía allí con su cabeza asomada por encima de la columna.

Era mi señal, me di media vuelta con las manos en los bolsillos traseros a medida que avanzabamos el uno hacia el otro vi como se humedecía sus labios ligeramente y al llegar el uno al otro empezamos a hablar, se llamaba Steven y venia desde Zürich a pesar de ser Neoyorquino llegados a este punto intente mostrarme duro... -"Iba a por una cerveza fría te vienes o te quedas aquí solo muerto de calor" esbozo una sonrisa y me dijo -"Me quedo aquí esperándote, pero vuelve" así empezaron unos días en los que me involucre con alguien con quien no debía. No me arrepiento, me dio algo que hacia tiempo que no tenia, un bonito recuerdo, de una noche en la cual me temblaron las piernas al ritmo de la música mientras manteníamos el equilibrio cuerpo con cuerpo, cada vez que entro en una discoteca dejo que la sensación de aquello que paso me invada, bailarines, fuegos artificiales, nuestros cuerpos el uno contra el otro, bucear en la playa, duchas interminables, dejo que se apoderen de mi y me den fuerzas en aquellos momentos que el valor flaquea, no por miedo, si no por el cansancio de andar solo tantas noches.

De esto modo empiezo mi año nuevo interno, con un recuerdo reciente, algo alegre, mirando a un futuro cada vez mas cercano y a la vez lejano de este país, reuniendo fuerzas para andar por de esta ciudad en la cual he crecido mucho estos pasados cuatro años que llevo en ella y seguir andando mas allá de ella. Así pues un día como hoy, con la escusa de mi cumpleaños, juntare a todos aquellos que pueda con los que he hecho frente a los días y me uniré a ellos, almenos por una noche mas, pasaran unos años hasta que esto se repita, a los que estaréis o lo agradezco, a los que no, lo siento. Algunos os merecéis que me despida como dios manda...con una buena fiesta n_n por si acaso...siempre...un hasta pronto.

1 comentario:

Srta. M dijo...

ahí estaremos nosotros para darte nuestro mejor hasta pronto, para hacerte ver fuegos artificiales una noche más, porque despedirse de esta ciudad tan dual con el recuerdo tan dual que tienes, es lo mejor que podías haber hecho.

Feliz cumpleaños, aunque ya lo sabes!!